Los 4 millones de Hamlet chilenos "Inscribirse o no inscribirse, he ahí la cuestión..."
¿Se requiere una gran capacidad de relacionar ideas, ver contextos y razonar correctamente para que un ciudadano decida inscribirse en los Registros Electorales e ir a votar para lograr que cambie lo que el quiere que cambie?La pregunta –un tanto provocadora- se debe responder con un rotundo SI.
Los hechos del artículo que publicamos en la Portada (sección Política) de este medio obligan a pensar que es así, ya que los jóvenes, menores de 24 parecen estar obnubilados. Parecen no entender la situación nacional, el país en que viven y la salida que se ofrece para llevar adelante los cambios que ellos ven como necesarios.
Para cambiar algo en Chile se requiere lo que los comentaristas y “opinólogos” han definido como “reformas políticas”, entre las que se encuentran de menor a mayor: reforma al sistema binominal chileno; reforma a la educación; reforma al sistema de salud; al sistema de jubilaciones; control de los sistemas financieros; control de los monopolios; reforma a la ley que regula la explotación de las minas de cobre y otras. El catálogo es largo y está estrechamente interrelacionado.
Es decir –tomando un ejemplo de un punto de la lista- si se quiere reformar las jubilaciones, el camino es terminar con las AFP y volver a un sistema de aportes paritarios (como existía en Chile), de los empresarios y los trabajadores, que opere en forma solidaria y esté bajo control paritario de los trabajadores y los empleadores con un voto decisivo del Estado. Sin lucro y que trabaje a costo.
Basta imaginarse la magnitud y la profundidad “revolucionaria” que tendría esa sola medida. Para llevarla adelante habría que reformar la Constitución y una serie de leyes; habría que eliminar una serie de oficinas y conjuntos administrativos (Superintendencias...).
¿Se puede hacer –y hablamos solo de una reforma a las AFP- algo así, con movilizaciones en las calles por mas masivas que estas sean?.
No se puede, como lo ha demostrado la mas masiva protesta ciudadana que se conoce en Chile por la reforma a la educación. El Presidente y sus boys se deben morir de la risa, junto con los apernados del Parlamento y todos los que profitan del sistema. Y de hecho se brulan en los hechos porque no han hecho otra cosa que seguir con su “reformita” y se han limitado a reprimir brutalmente a los Estudiantes y gritar que son “intransigentes”, los Estudiantes se entiende.
Hasta ahora no ha cambiado nada. Ni un ápice. Al contrario los “cambios” son para mejorar la situación de los que ganan millones con la educación nacional y la tendencia de arruinar a las universidades, escuelas y liceos estatales sigue su curso y se acentúa con el plan “GANE”. El modelo termina con TODA la educación comercializada.
Todas las otras reformas para iniciar la construcción de un país en forma, con un sistema racional y con una distribución del ingreso decente, pasan necesariamente por los cambios señalados y culminan en la necesidad de una reforma a la Constitución o su reemplazo por otra, sancionada legitimamente por los chilenos.
El otro camino -que también existe- es tomar las armas, derrocar al gobierno, poner un gobierno provisional que llame a una Asamblea Constituyente y hacer una revolución en Chile.
Ese camino no es que esté cerrado por causa de los que gritonean y que claman porque la “violencia” y todo el cuento retórico de los “valores” (esos mismos que sirven para mantener en la pobreza a millones), sino que por causa de la realidad social chilena, por la historia y un sinúmero de otros factores que lo mantienen fuera del imaginario colectivo. En Chile hicimos una revolución armada para imponer la Independencia, derrotamos a los ejércitos de España; nos enfrentamos en una guerra civil entre conservadores y liberales que terminó con la derrota de Lircay; nos enfrentamos en 1891 en otra guerra civil por el salitre. No es que no conozcamos el camino militar. Lo que ocurre es que no lo queremos por razones obvias.
Sin embargo la intransigencia de los que gobiernan y son dueños de Chile nos dice claramente que están decididos a todo como siempre lo han estado y nosotros solo podemos ofrecer a esa fuerza y poder, marchar pacíficamente por las calles de Chile y es tal nuestra debilidad que hasta nos reprimen brutalmente cuando lo hacemos.
¿Que camino queda entonces?
El voto. Incluso con el binominal los podemos barrer del Ejecutivo, del Parlamento y de todos los centros de poder. Si el padrón electoral sube de 8 millones a 12 como debería ser, quiere decir que una alternativa de cambio (está formulada, existe como programa, está todo ya formulado y discutido) podría doblar en casi todos los distritos y circunscripciones y poner una mayoría sólida en ambas cámaras para hacer los cambios que se requieren.
Así se podría realizar la exigencia tácita de millones: “que se vayan todos” y pasarían a ser un mal recuerdo todos los “políticos”; los mangoneadores, los manipuladores, los encantandores de ingenuos, corruptos, oportunistas y vendidos.
¿Porque no somos capaces de entender algo relativamente sencillo y nos mantenemos con una porfía incomprensible en la posición de que “no voy a votar, no me inscribo”?.
Somos mayoría en Chile. Y somos jóvenes en Chile. La gran mayoría de las chilenas y chilenos son jóvenes y deberían decidir todas las elecciones como lo dice el artículo que publicamos en la sección Polítioca Nacional.
Por eso, teóricamente, el inscribirse y votar debería ser prioridad número uno para todos.
Sin embargo no lo hacemos.
El movimiento estudiantil alemán y europeo del año 68, enfrentado a la cerrada e intransigente opisición del sistema establecido, se dividió en dos fracciones: los que querían seguir “el largo camino de las instituciones” y la que se llamó “Fracción del Ejército Rojo” (Rote Armee Fraktion, RAF), guerrilla urbana que por el hecho de no contar con ningún poyo de masas, terminó siendo un grupo terrorista que fue eliminado físicamente por el Estado alemán y dejó una huella de sangre en la historia alemana, sin conseguir ningún objetivo para los trabajadores germanos. Al contrario hizo retroceder a las masas al estado en que hoy se encuentran.
En Chile no tenemos otro camino que el largo por las instituciones y para ello se requiere elegir representantes legítimos. Incluso para cambiar el sistema electoral se requiere elegir diputados y senadores que tengan como mandato ese y otros cambios.
No hay otro y mientras nuestra juventud no entienda eso, seguiremos igual.

13 comentarios:
Encuentro que cada persona puede decidir por quien votar ya sea basándose en ideas o planes que prometen a futuro.
A los jóvenes de hoy en día no les interesa la política y están erróneos al no ir a las urnas ya que su voto es primordial ya que son miles , y estas leyes o planes de labor puede que perduren por el resto de sus vidas
Si es verdad pero tiene un error ahora las personas no votan por que quieren sino las obligan la politica por ejemplo las propagandas de presidente en la television
renato
Estoy de acuerdo con que un voto puede hacer cambios, pero se han puesto a pensar que para hacer un cambio primero debemos empezar desde lo mas pequeño hasta poder alcanzar el objetivo mayor. Un claro ejemplo seria lo que ocurre hoy con los jóvenes que no votan porque saben que aquellos cambios nunca llegan a concretarse y nada mas claro seria lo que prometen nuestros presidentes con el dicho "Acabaremos" con la pobreza, el lucro, injusticias y con todo lo malo que sucede en Chile. Pero... ¿Cuantas veces hemos escuchado lo mismo?.
Por otro lado esta la educación un pilar fundamental y esencial que nos ayudara a tomar nuestras decisiones si queremos cambios ¿Y como lo podemos hacer? si la educación cívica paso de ser un ramo a una unidad ¿Como esperan que tomemos conciencia?
Daya Ayala 1er Comentario!
El derecho de votar es de cada persona. Aunque ahora el voto es voluntario las personas deverían ir igualmente a cumplir con su derecho sivico. Ya que el presidente que pueda salir electo puede que le afecte en su vida laboral y vida privada.
Karla sanchez
Jason solis
Con el pasar de los años el porcentaje de votos a disminuido, las personas han perdido el interés por dar su opinión, ya que ven que nada cambia.
Yo opino que para realizar el cambio que se requiere, no tan solo debe haber un cambio político, sino que debe ser un cambio mental y cultural como país.
No hay un interés personal en los jóvenes, y menos habrá si el voto es voluntario. Al ver que ningún presidente los representa como ellos quieren o desean para que nos beneficie en su totalidad ¿Para que votar? CATALINA IGNACIA ANDREA PAIVA CARRASCO :) 1er Comentario.
¡Ignorantes Civicamente!
No cabe duda que la eliminación de Educación cívica como asignatura en la enseñanza tanto en básica como en media a dejado una gran masa de ignorantes ¿quien se beneficia con esta omisión?
Esta de mas decir que son los políticos que llevan décadas sentados en el congreso y no permiten cambio en el país, que ironía ¿ como avanzaremos con ellos si rechazan cada ley?
¡EDUCACIÓN CÍVICA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA!
-M° José Vásquez y Zuloaga.
Antes de comentar deberían fijarse en su ortografía ya que forma parte de la CULTURA y si quieren cambios verdaderos comiencen por mejorarse a ustedes mismos. ¿DEVERIAN CON DEBERÍAN? ¿SIVICO CON CÍVICO? ¡NOTEN LA DIFERENCIA! si desean cambios.
Besos.
El voto voluntario ah hecho que como se hacia anteriormente solo unos pocos votaran y decidieran quien nos representaría al país,quien aria leyes para nuestro "bienestar". Creo que como jóvenes somos ignorantes civicamente y no es porque no lo queramos si no porque la educación no los permite, ejemplo de esto seria la educación cívica que ahora paso a ser una unidad donde solamente hablan los justo y necesario. Entonces ¿como podemos aprender a saber elegir y tomar conciencia de lo que verdaderamente es bueno políticamente hablando? ¿Como podemos hacer la diferencia si no tenemos claro como funciona la política?¿Podemos cambiar en algo si vivimos en la ignorancia?
lo que dice el rafael es cierto pero como seres humanos que somos nadie es perfecto para no poder equivocarse en una palabra o errores de la vida , decisiones importantes , etc . yo digo que si el quiere que la personas no se equivoquen tendría que cambiar la cultura de Chile o no ?
Creo que el voto es muy importante ya que es la única forma de cambiar el gobierno sin llevarnos a realizar manifestaciones violentas. En mi opinión creo que como ciudadanos la mínima responsabilidad es votar debido a que sólo de esta forma podemos expresar nuestra ideología política. Y no o cabe de duda en que si realizamos una mínima participación somos beneficiados ya sea con subsidios, becas, ayuda y derechos los cuales nos estaría otorgando un Estado "Democrático". Y claro que si queremos derechos de parte del estado debemos cumplir con nuestro deber de ciudadano que en este caso es votar.
Pero los jóvenes estan tan metidos en que los gobierno sin todos iguales debido a su ignorancia que prefieren quedarse en casa dándole así la participación a las mismas personas de siempre y de esta manera es imposible que cambie el estado debido a que siempre saldrán electas las mismas personas y debido a esto seguiremos en manos de los mismos gobernantes de siempre
- Javiera Valenzuela
Creo que hoy en dia el voto es muy importante. Lamentablemente tenemos que votar por un candidato que quizas no nos identifique del todo. Quizas si los candidatos fuesen mas responzables al cumplir con lo prometido alomejor las cosas hoy serian muy distintas. Tomando en cuenta que hoy el voto es voluntario, pero los Jovenes de nuestro vivir en vez de votar prefieren quedarse acostados o haciendo otro tipo de acrividades ¿podremos cambiar algo con esas espectativas de adolecentes? Creo que si la juventud fuera mas responzable y fueran a votar nuestro Chile seria distinto, nuesro gobierno responderia como nosotros quisieramos. Juventud de hoy en dia en vez de andar haciendo manifestaciones y disturbios dediquemosno a construir un mejor Chile y comenzemos a votar todo parte de apoco.
Rosario Rubio
me parece que el voto a sido muy importante en el traspasar del tiempo ya que es la forma donde podemos cambiar el gobierno dando a conocer nuestras opiniones que se nos dan.
Por otro lado la culpa no lo tienen las personas sino tambien los mismos candidatos ya que ellos nos pesuaden con franjas electorales, campañas politicas, propagandas, visitas a regiones y muchos mas , de tal forma que nosotros lo eligamos sin saber si lo cumpliran o no. Sin embargo, no cabra duda de que siempre sera el mismo gobierno.
Barbara gonzalez
Estoy totalmente a favor del voto juvenil en Chile, pues somos mayoría en nuestro país, solo es necesaria la unión de fuerzas que nos permita desarrollar e implementar nuestras ideas. Pero seamos sinceros, es muy complicado poder crear esa “conciencia política” que algunos poseemos, por lo que la educación tanto en casa como en las aulas debe comenzar desde pequeños.
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